En esta hermosa finca, la naturaleza, la cultura y la relajación se unen armoniosamente. Esta encantadora finca tiene una rica historia que se remonta al siglo XII, cuando sirvió como monasterio benedictino. Durante muchos siglos, el monasterio funcionó como un centro espiritual y agrícola, con extensas tierras de cultivo, huertos e incluso una cervecería.
En el siglo XIX, el monasterio se transformó en una hermosa finca, que recibió el nombre de Eikenburg. Se añadieron varios edificios, entre ellos una impresionante capilla neogótica y una mansión señorial, que aún hoy se puede admirar. Con el tiempo, la finca fue transferida al municipio de Eindhoven.
Hoy en día, Landgoed Eikenburg ofrece un oasis de paz y recreación, rodeado de extensos parques y jardines. Los visitantes pueden disfrutar de paseos, picnics y la serena belleza de los alrededores. Varias rutas de senderismo pasan por edificios históricos y atraviesan frondosos bosques.
El antiguo monasterio ha sido recientemente renovado y ahora alberga apartamentos de una asociación de viviendas, donde el cuidado de la finca se ha transferido a esta asociación y a los residentes. A pesar de la renovación, algunos hermanos todavía viven en una de las alas del monasterio.
Landgoed Eikenburg ofrece una mezcla única de historia e instalaciones modernas. Con su hermosa naturaleza, edificios históricos y diversas oportunidades recreativas, la finca es un destino ideal para un día relajante, un evento especial o una estadía tranquila en medio de una belleza serena.
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