El huerto de la antigua finca de la familia Philips tiene una rica historia que se remonta a los años 30 del siglo pasado. Este terreno se transformó en un huerto en su momento como parte de un proyecto de empleo durante la crisis económica. Bajo el liderazgo de Anton Philips, los empleados de Philips pudieron seguir trabajando aquí, lo que les proporcionó un ingreso en tiempos difíciles. Además, el huerto proporcionaba fruta, lo que contribuía a la dieta saludable de los empleados.
En el verano, a los empleados se les permitía indicar su preferencia por las peras, manzanas y ciruelas, que luego se distribuían equitativamente durante el período de cosecha y se entregaban a caballo y en carreta. En el invierno, el caballo regresaba para recoger las cajas vacías.
Carlos Faes, el actual propietario, ha revivido la idea original del Sr. Philips restaurando y modernizando el huerto. Ha desarrollado aún más el jardín para hacerlo menos vulnerable, aprendiendo mucho de Frits Philips como su mentor. «Sigue intentando hacer las cosas de manera diferente a los demás», fue un lema que siempre se quedó con él.
Por el momento, la fruta solo se vende directamente a los consumidores, así como a los comedores de la empresa de la zona, entre ellos Philips.
Visite la tienda del campo para comprar las mejores verduras, frutas y otros productos locales. Y ya que estás, no te olvides de disfrutar de una deliciosa tortita con fruta fresca de la huerta.
¿Quiere saber más sobre el jardín frutal de Philips y la historia de Philips? Entonces reserve nuestro tour por el patrimonio de Philips.